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martes, 6 de octubre de 2015

El jugador que se acostó siendo estrella de la NBA y se despertó sin poder moverse



La historia de Maurice Stokes y Jack Twyman ha inspirado un premio con el que la NBA designa al mejor compañero de la liga


El veterano pívot Tim Duncan, de 39 años, recibió la pasada semana el galardón «Twyman-Stokes» que se concede al mejor compañero del año en la Liga. Un trofeo que desde 2013 rememora una de las grandes historias del baloncesto y que ensalza el valor de la amistad en el deporte.

¿De dónde procede el nombre del trofeo?

«Imagínense ir a la cama un sábado por la noche, con el mundo a sus pies y un futuro brillante; y despertarse el domingo por la mañana sin poder moverse». Estas fueron las palabras con las que Jack Twyman comenzó su discurso el día en el que Maurice Stokes fue introducido en el Salón de la Fama del Baloncesto en 2004.
La historia de Maurice Stokes se remonta a 1955, año en el que es elegido en la segunda posición del Draft por los Rochester Royals. Stokes era entonces uno de los primeros afroamericanos en jugar en la universidad y dar el salto a la NBA. Destinado a marcar historia en la Liga, su polivalencia era innata. Capaz de jugar de pívot, de ala-pívot o hasta de base, fue el único jugador en la historia, junto a Wilt Chamberlain, en estar en el Top 3 de rebotes y asistencias durante dos campañas consecutivas. Galardonado como Mejor Novato en su primera temporada, firmó el récord de rebotes en una sola campaña en su segundo año con casi 1.300 capturas. En estas dos primeras temporadas de profesional, Stokes compartía vestuario con un jugador blanco llamado Jack Twyman, que se convertiría tiempo después en una persona de crucial importancia en su vida.
Twyman, con menos nombre que Maurice Stokes, se labró una gran carrera en la liga norteamericana disputando once temporadas en las que anotó casi 16.000 puntos. Protagonizó además, junto a Wilt Chamberlain, un hecho histórico al ser los únicos en promediar más de 30 puntos cada uno en la misma temporada. Twyman se retiró como el 20º máximo anotador histórico de la NBA, para posteriormente ejercer como comentarista deportivo en la televisión estadounidense. Su carrera fue reconocida por la Liga al ser introducido en el Salón de la Fama del Baloncesto en 1983.

Una caída fatal

Años antes, el 12 de marzo de 1958, la historia de amistad comenzó con una fatalidad. Con el equipo trasladado a Cincinnati, los Royals disputaban su último partido de la temporada antes de comenzar los playoffs ante Detroit Pistons cuando Maurice Stokes sufrió una fuerte caída penetrando a canasta. Quedó inconsciente, pero los médicos consiguieron reanimarle e incluso terminó jugando el partido. Nada parecía indicar que tres días después la tragedia llamaría a su puerta. En el avión de vuelta a Cincinnati, Stokes sufrió un ataque quedándose en coma. Al despertar, no podía mover su cuerpo, víctima de una encefalopatía que había afectado su sistema motor. Aquella estrella en ciernes de 24 años vio como de golpe y plumazo su carrera deportiva se había terminado.
En aquella época, la NBA no contaba con un sistema de pensiones o seguro médico que protegiese a los jugadores, y los Royals, lejos de ayudar a su jugador, quisieron quitarse cuanto antes el contrato de 20.000 dólares anuales que cobraba Stokesapartándole del equipo. Con el jugador en silla de ruedas e incapaz de costearse los gastos médicos, la figura de su compañero de equipo, Jack Twyman, apareció para jugar un papel fundamental.
En unos años 50 marcados por el racismo en la sociedad estadounidense y con los afroamericanos considerados «ciudadanos de segunda clase», parecía imposible que un blanco pudiese tender la mano a un negro. Sin embargo, Twyman nunca lo dudó y ayudó a su amigo en la dura rehabilitación. Se convirtió en su representante legal, además de cuidarle sin recibir nada a cambio, pero lo más importante fue crear un evento benéfico en forma de partido de baloncesto que ayudaría a costear los casi 100.000 dólares al año que Stokes necesitaba para seguir vivo. Este encuentro, al que acudieron grandes estrellas de la Liga como Oscar Robertson, Bill Russell o Kareem Abdul-Jabbar, se disputó en el famoso Hotel Kutsher, en el que se hospedaba el mítico entrenador Red Auerbach y entrenaba Muhammad Ali, o en el que incluso llegó a trabajar como botones Wilt Chamberlain. Fue tal el éxito de la primera edición, que el partido se repetiría anualmente en las siguientes décadas, convirtiéndose en un torneo de golf para semi-profesionales en 1999, además de una fundación con su nombre.
La salud de Stokes seguiría deteriorándose durante los años siguientes hasta el punto de únicamente comunicarse pestañeando. Doce años después de caer en la pista de baloncesto, Maurice Stokes fallecía a la edad de 36 años por un ataque al corazón. Jack Twyman se dedicó en cuerpo y alma a la salud de su amigo y su historia se extendió por todo el país, llegando incluso a la gran pantalla en 1973 bajó el título "Maurie". Twyman murió el 31 de mayo de 2012 a la edad de 78 años, dejando un legado que la NBA recogió un año después con un premio que trata de ser fiel a sus protagonistas. De hecho, la Liga dona 25.000 dólares a las cinco organizaciones benéficas que el ganador, en este caso Tim Duncan, elija.
«Imagínense ir a la cama un sábado por la noche, con el mundo a sus pies y un futuro brillante; y despertarse el domingo por la mañana sin poder moverse.... Le pregunté: '¿Qué pensaste entonces?' Él me contestó: 'Muy fácil, tenía dos opciones: rendirme o usar cada pizca de energía que tuviese para luchar todos los días'. Y los siguientes doce años, eso fue exactamente lo que hizo», siguió Twyman.

Gasol, entre los nominados

El jugador de San Antonio Spurs es el tercero, tras Chauncey Billups y Shane Battier, en conseguirlo, sumando así otro trofeo a sus vitrinas en su extensa carrera de 18 temporadas en la NBA. Duncan fue votado entre cerca de 300 jugadores de la Liga como el mejor compañero del año. Entre los jugadores que también recibieron votos se encontraba el español Pau Gasol, que finalizó octavo. «Saber que los jugadores votaron y me eligieron para este premio, eso es lo que lo hace más especial. Es un verdadero honor», declaró un entusiasmado Duncan tras conocer la noticia.
Eduardo Salán                                      26 agosto 2015

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