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jueves, 24 de diciembre de 2015

Sé lo que hicisteis tras el último partido

Un repaso a los jugadores que han protagonizado los líos extradeportivos más sonados del 2015


2015 ha sido un año que no solo nos ha dejado grandes actuaciones en una cancha de baloncesto, también momentos peculiares fuera de ella. Estos son algunos de los malos ejemplos de cómo un jugador de élite, llámese ahora "vaya pieza o elemento",  puede ser una mala influencia para sí mismo y para los demás. Algunos hechos los denunciamos, otros nos solidarizamos e incluso con algunos nos reímos.

"Reincidentes: no hay dos sin tres"

Ty Lawson, jugador de los Houston Rockets, fue pillado conduciendo bajo los efectos del alcohol la semana pasada. Se trata de la tercera vez en este 2015 que el base es detenido por la policía en la misma situación.

El primer arresto se produjo en enero, cuando Lawson jugaba para los Denver Nuggets y fue cazado a alta velocidad. Los policías que le detuvieron quisieron hacer el test de alcoholemia al jugador, pero este se negó y acabó esa noche en el calabozo. La segunda fue este verano, en julio, un poco antes de ser traspasado a los Rockets, cuando el alcoholímetro subió más del nivel permitido. Lawson pasaba sus vacaciones en Los Angeles y evitó la cárcel pagando una fianza de 5.000 dólares.


Los Nuggets se cansaron de él, igual que ahora lo están los Rockets. El equipo texano no está viendo los resultados esperados, y si a ello le sumas los problemas que el base tiene con el alcohol, han hecho que desde la franquicia le estén buscando desesperadamente un traspaso. Sin embargo, ningún equipo de la NBA quiere fichar al base, más protagonista por sus acciones fuera de la pista que dentro.

Otro que no aprende del primer error y sigue estirando la goma de las oportunidades es Al Jefferson. El pívot de los Charlotte Hornets ha sido recientemente suspendido con cinco partidos por consumir marihuana. Se trata de la tercera vez que el pívot da positivo por dicha sustancia en un control anti-drogas. Jefferson perderá más de 600.000 dólares por no jugar esos partidos. Ha pedido públicamente perdón, pero desde los Hornets están muy atentos para que la tercera sea la última y definitiva.

"A la chita callando"

La gran sorpresa de la lista es Jahlil Okafor. El pívot, campeón con la Universidad de Duke y elegido en el nº3 del último Draft por los Philadelphia 76ers, saltó a la palestra con una pelea el pasado 26 de noviembre. Okafor salía de un club nocturno en Boston cuando tuvo un encontronazo con un aficionado de los Celtics que le gritaba "los Sixers apestan". Lejos de no hacerle caso, Okafor se enzarzó en una pelea con el joven y un teléfono móvil recogió todas las imágenes.

"Es algo de lo que estoy avergonzado", dijo Okafor tras conocer que el vídeo lo había hecho público el medio estadounidense TMZ. Al día siguiente, otro vídeo salía a la luz, con Okafor propinando unos cuantos puñetazos  a otro joven esa misma noche.

"Aunque estamos decepcionados por sus recientes acciones, tenemos esperanza en que sea un valioso miembro de los Sixers", rezaba el comunicado del club tras imponerle un castigo de dos partidos, lo que supone una pérdida de 80.000 dólares en su salario.

Todo podría haber quedado ahí. Sin embargo, varios periodistas empezaron a tirar de la manta y a descubrir que el "bueno" de Okafor ya la había liado anteriormente. En octubre, en un club de Philadelphia, tuvo otra pelea en la que incluso fue amenazado con una pistola en la cabeza. Al mes siguiente, fue pillado en otro pub de la ciudad utilizando un DNI falso para entrar. Y como guinda, tres semanas antes del incidente de Boston, fue detenido al conducir en una vía de 64km/h a 174.

Al jugador le molestó que sacaran todo de golpe y en sus redes sociales afirmó: "Soy dueño de mis decisiones", añadiendo que "no quiero ser una distracción para el equipo". A su defensa salió su entrenador en Duke, Mike Krzyzewski, asegurando que "es uno de los mejores chicos que he conocido", y hasta Kobe Bryant: "Mi teléfono siempre estará abierto para él". Kobe además apunta que muchos de los jugadores que están en la NBA cometieron esos errores, y que es la inmediatez y el avance de las tecnologías lo que han hecho que ahora esos errores se conviertan en noticia rápidamente.

Los Sixers además le han puesto un hombre de seguridad para que salga sin protagonizar nuevos escándalos por la ciudad. Okafor, al más puro estilo "a la chita callando", se ha convertido en uno de los 'bad boys' de la NBA.

"Estar en el lugar equivocado en el momento equivocado"

Otro de los incidentes extradeportivos más sonados del año tuvo lugar en un club neoyorkino. El pasado abril, Chris Copeland, el entonces jugador de los Indiana Pacers y que actualmente milita en los Milwaukee Bucks, fue apuñalado en el abdomen en una pelea en la que su mujer también resultó herida. Eran las 4 de la mañana y en la misma discoteca, pero sin nada que ver con Copeland, se encontraban dos jugadores de los Atlanta Hawks: Thabo Sefolosha y Pero Antic

La policía llegó rápidamente para desalojar el recinto. "Sefolosha estaba dando dinero a un sintecho en la salida cuando la policía le tiró al suelo", relata Antic, que se acercó a recriminar la acción a uno de los policías y también fue estampado contra el asfalto neoyorkino. Los dos fueron detenidos por "obstruir la labor policial".  Sin embargo, lo más notable es que, en aquel rifirrafe sin venir a cuento, Sefolosha se rompió el peroné. Los Hawks estaban a punto de comenzar los Play Offs, y el jugador se perdería el resto de la temporada. "Estar en el lugar equivocado en el momento equivocado", resumía Antic.

El suizo no lo dudó un momento, llevó el caso a juicio y hace apenas un par de meses fue declarado inocente de todos los cargos. Todavía no se reconoce que fue la policía quien lesionó al jugador, pero Thabo está completamente limpio. Un ejemplo de que hay cuidarse de estar en ciertos lugares a ciertas horas.

Precisamente, el jugador que cubrió la baja de Sefolosha ha tenido también problemas con la policía este verano. Mike Scott, de los Atlanta Hawks fue detenido por tener en su coche MDMA y marihuana. Se ve que Scott aprovechaba las vacaciones a su manera...

"Lío de faldas"

Fue la noticia extradeportiva más destacada de la pretemporada: "Matt Barnes saca a patadas a Derek Fisher de la casa de su exmujer". Pongámoslo en contexto.

Gloria Govan, exmujer de Matt Barnes, jugador de los Memphis Grizzlies, mantiene una relación sentimental con Derek Fisher, entrenador de los New York Knicks. En uno de los días libres del 'training camp', Fisher decide ir a pasar la noche a casa de Govan, en la que se encuentran también sus dos hijos, cuyo padre es Barnes. Este último comienza a hablar con sus hijos y se entera de que Fisher está allí. No lo duda un momento: coge el coche y conduce durante 150 km para llegar, sacar literalmente a patadas a Fisher y escupir en la cara de su exmujer. "No lo hice por celos, lo hice por mis hijos", dijo luego Matt Barnes.

Los dos fueron compañeros en Los Angeles Lakers entre 2010 y 2012, aunque la relación, como es evidente, se ha roto: "éramos buenos amigos", dice Barnes, a lo que se justifica de la pelea diciendo que "era un asunto para arreglarlo entre hombres, pero él prefirió llamar a la policía y a la NBA". Barnes asegura también que se encontraba a quince minutos de la casa, y no a hora y media como apuntaron varios medios. El jugador, que no tiene especialmente un buen trato por parte de los aficionados, se convirtió en el objetivo de los fans, quienes le gritaban: "¡Derek Fisher!" cuando pisaba una cancha.

Por su parte, Fisher no dio ninguna declaración sobre su versión de los hechos, aunque se volverán a ver las caras este próximo 16 de enero cuando los Grizzlies visiten el Madison Square Garden. Un duelo, sin duda, muy morboso...

"El más listo de la clase"

Es lo que Jeff Adrien pensó sobre sí mismo. El jugador, actualmente sin equipo, pero que jugó para los New Orleans Pelicans la pretemporada y sonó este verano como fichaje para el Real Madrid, estaba en la entrada del hotel 'West Hollywood' en Los Angeles cuando vio un Mercedes en la puerta, lo cogió y se dio un paseo de seis horas por la ciudad californiana. Llevando al extremo la expresión 'hacerse el sueco', volvió con el coche al hotel y lo dejó en el mismo sitio donde lo había "cogido prestado", que diría Adrien. El dueño, que había denunciado el robo, dijo después que su coche apenas había sufrido daños, aunque olía bastante a marihuana. Adrien se pasó de listo y fue detenido con una multa de 25.000 dólares.

"El fuera de la Ley"

Como Clint Eastwood en la mítica película western, así se tuvo que sentir Robert Swift (el de la imagen de portada). 

El extravagante pívot, que se parece a Chris Andersen por la multitud de tatuajes que cubren su cuerpo, jugó para los Seattle Supersonics y siguió con la franquicia en su mudanza a Oklahoma. Hace casi un año, el pasado mes de enero, fue detenido al intentar robar, con arma y un antifaz, una casa rural del estado de Washington. Swift estaba en el objetivo de la policía por no presentarse a juicio meses antes por cargos de posesión ilegal de una escopeta recortada. Sin embargo, ahí no queda todo, y es que Swift se excusó del atraco ante la policía: "estoy drogado", les dijo al ser detenido junto a un compañero.

El exjugador, de 30 años, arrastra un historial muy conflictivo y que supera con creces lo conseguido en una cancha. Por ejemplo, en 2013, tuvo que desalojar su casa de Seattle por problemas económicos, después de haber ganado más de 20 millones de dólares en la NBA. La figura de delincuente supera ya a la de exjugador.

"Mejor solo que mal acompañado"

Pensaría Derrick Williams, jugador de los New York Knicks. 

Williams salió por la Gran Manzana a celebrar la victoria frente a los Sixers el pasado 19 de diciembre. En un club conoció a dos chicas, a las que invitó a pasar la noche en su casa. "Noche redonda" pensaría el bueno de Derrick, hasta que notó que algo de valor le faltaba en casa: las chicas habían robado una bolsa con joyas valoradas en 750.000 dólares. Queda claro que Williams se pensará dos veces la próxima vez que quiera llevar una chica a casa.

"De tal palo tal astilla"

Scottie Pippen, campeón en seis ocasiones como escudero de Michael Jordan en los Chicago Bulls y oro olímpico como integrante del Dream Team en Barcelona '92, ganó unos 120 millones de dólares en los 17 años que jugó en la NBA, pero aplicando aquello de que "el dinero está para gastarlo", se fundió todo su capital en compras desmedidas, además de malas inversiones. Pippen con 42 años se fue a Finlandia y Suecia para jugar al baloncesto y ganar un dinero que le resolviese los problemas económicos. Sin embargo, por ahí no va la cosa, ya que este año la gran protagonista en la familia Pippen ha sido su hija.

Sierra Pippen, de 20 años, iba más que contenta por las calles de Iowa City cuando decidió entrar en el Hotel Sheraton de la ciudad, orinar en medio del vestíbulo y salir como si nada. Fue arrestada y llevada a comisaría para poner el apellido Pippen de nuevo en las noticias por temas extradeportivos.

"Lamar Odom parecía Uma Thurman en Pulp Fiction"

Fueran las duras palabras con las que el dueño del prostíbulo de Las Vegas definió a Lamar Odom el día que fue hallado inconsciente por una sobredosis de cocaína y estimulantes sexuales. Fue una consecuencia de un camino infernal por el que caminaba el que fuese dos veces campeón de la NBA con Los Angeles Lakers.

En 2013 ya ingresó en una clínica de desintoxicación por su adicción al crack, y este último año sufrió las muertes de familiares y de dos amigos cercanos en el mes de junio, además del divorcio con Khloe Kardashian. Todo ello le condujo a una depresión que estalló aquel 13 de octubre en un burdel de la capital del vicio.

Odom estuvo en coma, pero ya mejora. Puede caminar y ha recuperado gran parte de la memoria. La NBA se solidarizó con uno de los grandes jugadores que han pasado por la Liga, y se plantea crear algún tipo de programa que ayude a los exjugadores a salir adelante tras dejar el baloncesto.

"Cuando la noche confunde"

Para acabar este artículo de una forma más amena y divertida, viajamos a Francia, concretamente a Limoges, donde el jugador alemán del equipo local, Heiko Schaffartzik, se convirtió por un día en la comidilla de los habitantes de la pequeña ciudad.

El internacional alemán salió un sábado a quemar la noche francesa. Poco que celebrar y más que olvidar tras dos derrotas esa semana en Euroliga y en Liga Francesa. Se ve que se pasó un poco con las copas y quiso olvidar más cosas. A la mañana siguiente, una pareja se despertaba en su casa y encontraba al escolta tumbado en su sofá. Heiko, de borrachera a altas horas de la noche, se había equivocado de domicilio (y me pregunto: ¿Cómo consiguió entrar en la casa?).

La familia se lo tomó con humor y no denunció, aunque el club le impuso un castigo económico. Schaffartzik es un jugador muy querido en el país galo, ya que ha sido el más votado junto al exNBA Rodrigue Beaubois para disputar el All Star de la liga francesa, y seguro que quedará como un gracioso momento a recordar para la comunidad de Limoges.



Edu Salán                                            24 diciembre 2015

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